domingo, 26 de abril de 2009
La consolación de la filosofia
- ¡Ay!, cómo se agita el alma hundida en el
fondo del abismo.
Y cómo se apaga su propia luz
al correr hacia las tinieblas exteriores.
Cuántas veces, acuciada por los halagos
terrenales,
crece hasta lo infinito su angustia mortal.
Aquí está el hombre que en otro tiempo,
gozando de plena libertad,
solía escalar los senderos del firmamento,
observaba la luz dorada del sol
y seguía atento las fases de la gélida luna.
Era vencedor de las estrellas,
reduciendo a número sus errantes
revoluciones
dentro de órbitas cerradas. ¿Qué más?
Este hombre buscaba la razón por la que los
vientos paren tempestades
y amotinan los mares. ¿Qué espiritu inmutable
hace rodar al mundo?
¿Por qué el sol se hunde en las aguas de las
Hespérides
para despertar en brazos de la purpúrea
aurora?
¿Qué ley templa las plácidas horas de la
primavera
para cubrir así la tierra de rosadas flores?
¿Y quién enriquece con ubérrimas uvas el
otoño en la plenitud del año?
Pero ved cómo ahora quien solía descubrir
los secretos recónditos de la naturaleza
yace tendido, prisionero de la noche.
Pesadas cadenas le cuelgan del cuello
que le obligan a doblegar la frente
y a no ver otra cosa que el polvo inerte.
BOECIO
fondo del abismo.
Y cómo se apaga su propia luz
al correr hacia las tinieblas exteriores.
Cuántas veces, acuciada por los halagos
terrenales,
crece hasta lo infinito su angustia mortal.
Aquí está el hombre que en otro tiempo,
gozando de plena libertad,
solía escalar los senderos del firmamento,
observaba la luz dorada del sol
y seguía atento las fases de la gélida luna.
Era vencedor de las estrellas,
reduciendo a número sus errantes
revoluciones
dentro de órbitas cerradas. ¿Qué más?
Este hombre buscaba la razón por la que los
vientos paren tempestades
y amotinan los mares. ¿Qué espiritu inmutable
hace rodar al mundo?
¿Por qué el sol se hunde en las aguas de las
Hespérides
para despertar en brazos de la purpúrea
aurora?
¿Qué ley templa las plácidas horas de la
primavera
para cubrir así la tierra de rosadas flores?
¿Y quién enriquece con ubérrimas uvas el
otoño en la plenitud del año?
Pero ved cómo ahora quien solía descubrir
los secretos recónditos de la naturaleza
yace tendido, prisionero de la noche.
Pesadas cadenas le cuelgan del cuello
que le obligan a doblegar la frente
y a no ver otra cosa que el polvo inerte.
BOECIO
domingo, 19 de abril de 2009
viernes, 17 de abril de 2009
martes, 7 de abril de 2009
Tiempo
El tiempo impera y por mi vela
con anhelo evoco su mirada
y sus labios de seda
deshaciendose en mi ser
diluyen con premura
aquella idea desnuda
otrora cristalina
ahora borrosa en la penumbra
mi alma implora
por la calida mirada
que su corazón me brindaba
sin pena alguna
busco en la negrura
aquella alma desnuda
con anhelo evoco su mirada
y sus labios de seda
deshaciendose en mi ser
diluyen con premura
aquella idea desnuda
otrora cristalina
ahora borrosa en la penumbra
mi alma implora
por la calida mirada
que su corazón me brindaba
sin pena alguna
busco en la negrura
aquella alma desnuda
domingo, 5 de abril de 2009
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