Pocos, o quizá ningún otro deporte, habrán sido tradicionalmente tan despreciados y denostados como lo ha sido, y es, el culturismo. Asociado sistemáticamente con la vanidad, la homosexualidad, a también la metrosexualidad, la supuesta estupidez de sus practicantes.. Pocos deportes han nutrido tanto y tan bien los casting cinematográficos para papeles de retrasados, tarados o simplemente estúpidos. En pocos deportes se puede haber ensañado tanto la ignorancia, la incomprensión, la burla de los parroquianos en los bares cuando aprecian en la televisión una de las pocas menciones a un campeonato o a un deportista. Pocos deportistas de élite pueden haber sido tan ridiculizados, burlados y sus esfuerzos tan despreciados y minimizados como los culturistas. Son tantos y a veces tan enrevesados los mitos y supersticiones que se han creado en torno a él, que a veces resulta inútil intentar siquiera rebatirlos. Y sin embargo son cada vez más las personas que lo practican. Raro es el joven que en algún momento de su vida, frecuentemente al comienzo del verano, no se dirige a un gimnasio de pesas como primer lugar para intentar mejorar su aspecto. Y más raro aún es el que al cabo de un mes todavía sigue yendo. Se crean nuevos nombres y nuevos métodos de entrenamiento para combinar esta actividad con otras también beneficiosas y sobre todo para desmarcarse de toda esa carga negativa de la opinión pública.
Entrenamiento con pesas, musculación, fitness, mantenimiento con pesas, y tantos otros términos que atraen a gente, mucha gente, libre así de los miedos hacia el excesivo desarrollo, el uso de drogas o el agarrotamiento que tradicionalmente se asocian con el culturismo. Y es que las pruebas hablan por sí mismas. Legiones de gente llenan los gimnasios, su visita se incorpora a los hábitos de vida normales, una floreciente industria explota el mercado de los aparatos de entrenamiento, de los complementos vitamínicos y la dietética que con el ejercicio completan el concepto de vida sana. Un ideal de "Mens sana in corpore sano" que pioneros como Charles Atlas o Marcel Rouet desarrollaron hace décadas sin conseguir del todo desmarcar el entrenamiento con pesas de su anterior historia como atracción de feria.

5 comentarios:
como todo en esta vida, la virtud está en encontrar la mesura...virtud cardinal, por cierto...
cierto, totalmente cierto pero...el empeño en terminar lo empezado es tambien una virtud y en ocasiones un don!...ademas no conozco a nadie que haya pecado por monotemizarse...si exsite el palabro....
no lo creas. en ocasiones (muchas) la virtud, la excelencia, o el regalo, está en disfrutar de lo andado y descubrirse otras metas que hace a...apenas si conocías...
en ocasiones cierto sera....pero...si la meta que tu sientes "de tu vida" y que hace que el resto de las cosas palidezcan al lado suyo....no tiene sentido dejarla...
si se me permite una pequeña pero concisa intromisión, me gustaría decir algo. cierto es que disfrutar del camino es importante, pero la meta (tuya, no de tus amigos, familiares, etc) es el objetivo principal. tu sueño, lo que te llena, a tí. la gente que de verdad te quiera te apoyará y no pondrá en tela de juicio, ni opinará ni juzgará, pues querrán verte feliz. y si de veras esa meta, ese sueño es lo q da alegría y luz a tu vida...adelante.da igual si es un descubrimiento reciente o de tiempo atrás.ser constante en su persecución es dificil y realmente eso determina si es un sueño verdadero o un simple capricho.es importante el apoyo de los tuyos...pero nadie puede vivir tus sueños, charlie.la lucha es tuya..sólo que con mayor o menor apoyo. el mío lo tienes ;)
Publicar un comentario