Había una vez
una altiva princesa, que lejos de la nobleza deseaba vagar,
sin dilación y con premura a su corcel cabalgó
y con el viento como guía
a un poblado llegó,
la felicidad la embriagó.
Estaba rodeada de la más profunda alegría a que jamás había asistido,
algo llamó su atención,
en lontananza pudo atisbar algo que la hizo soñar
había a lo lejos un apuesto príncipe de lisos cabellos
y sin saber por qué, hacia él se encaminaron sus pasos,
a poca distancia de él se paró y a sus ojos miró con fascinación
¿ quién eres tú que llamas mi atención ?
preguntó al apuesto príncipe
no lo sé, respondió este sin entender.
Alguien serás para poder fascinar a una princesa, inquirió esta al apuesto príncipe.
La princesa sin saber que responder, lo hizo desde su corazón.
Ya tienes reino al que gobernar y princesa a la que amar.
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4 comentarios:
ayssssssssssssssssssssss qué bonitoooooooooooooooooooooooooooooo¡¡¡¡¡
joéeeee cómo le contaré este cuento a Zoe sin emocionarme ayyyyyyyyyyy
y miles y miles de besos por esos deseos tan preciosos de princesas...
hacia tiempo q no nos deleitabas con escritos...afortunada Zoe q es capaz de lograr lo q pocos logran: inspirar al mayor de los poetas holgazanes... :)
es mi minisobrina ^^
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